“¡Queremos Pastel!”

La tradición del pastel de bodas data de tiempos medievales. Estaban hechos a base de harina, uno de los símbolos de fertilidad y prosperidad. Hace unos 1900 años, durante la ceremonia de los romanoss, el novio comía una parte de pastel y después rompía lo que quedaba encima de la novia, lo que era símbolo de buena fortuna y bendición. Los invitados procuraban obtener algunos de los trocitos porque creían que con esto compartirían la prosperidad de la futura pareja. Esta fortuna no sólo era para los novios, sino también para los hijos que nacieran de esta relación.

Cortar el pastel de bodas representa, simbólicamente, la primera labor que los novios han de hacer conjuntamente. Esta es una de las tradiciones que más han perdurado a lo largo de los tiempos. La distribución de las porciones es una parte de esa antigua tradición del Imperio Romano donde los invitados se peleaban unas migas del pastel. Después de cortar el pastel, la pareja se invita mutuamente a comer un trocito, esto proporciona un simbolismo de compromiso mutuo de los novios de proveerse el uno con el otro.

Desde entonces el pastel de bodas ha estado presente en el banquete nupcial, en cuestión de dulces, suele dividirse entre el gusto personal de los novios o por los clásicos, como el chocolate, la crema de vainilla o los frutos del bosque. Las recetas también pueden variar en función de la temporada: un pastel con merengue, por ejemplo, es mucho más susceptible ante las temperaturas veraniegas, donde son habituales los rellenos más ligeros, con base de frutas frescas o incluso tropicales; una boda de otoño, por otro lado, admite sabores de estación como los frutos secos, la calabaza, el licor, el mousse de moka o el caramelo.

La decisión de la decoración, es uno de los detalles a los que prestamos más atención. Las tendencias también han ido variando en los últimos años, pasando de los clásicos de la repostería nupcial francesa, que se pusieron de moda con el auge de los macarons, los canelés y otras delicatessen, a los pasteles de boda de estilo María Antonieta con cobertura de merengue en color rosa y frambuesas, el muy utilizando fondant, también los cupcakes que permiten servir porciones individuales y mini-tartas, o el naked cake, un tipo de pastel que admite un twist rústico al prescindir de la cobertura, dejando al aire las rodajas de bizcocho del interior.

Actualmente se hacen verdaderas obras de arte en cuanto a repostería se refiere, tal es el caso de la francesa Maggie Austin incluida en los Top Chef Cake & Bake Masters 2017 que realiza increíbles pasteles, en esta edición mostramos un poco de su trabajo, estamos seguros que querrás uno de estos para el día de tu boda.