“Sábila, un regalo de la naturaleza.”

Desde hace siglos el hombre se ha valido de la naturaleza para curar los males que le aquejan. En la antigüedad, antes de que existiera la medicina moderna, las personas encontraban en su entorno la solución a sus padecimientos a través de los árboles, plantas, frutas, verduras y todo aquello que diera la tierra o el mar.

Con el correr del tiempo, gracias a los grandes avances científicos y el crecimiento de las ciudades poco a poco se fueron perdiendo esos métodos curativos rudimentarios, que dieron paso a la medicina farmacéutica para aliviar los padecimientos; aunque curiosamente muchos medicamentos tienen sus orígenes o derivan de compuestos naturales que se combinan con los químicos.

Si bien este avance trajo grandes beneficios y cura para muchas enfermedades, también nos hizo alejarnos y en ocasiones menospreciar lo que la naturaleza nos ofrece no sólo para curarnos o aliviar los males que padecemos, sino para PREVENIR enfermedades. Aunque es importante aclarar que tampoco se puede hacer uso indiscriminado de las hierbas, plantas o flores. Es muy común escuchar a alguien que ofrece un brebaje o compuesto natural para curar un padecimiento y dice: “Tómatelo no te hará daño porque es natural” y NO es cierto. Si no tenemos cuidado en lo que comemos o tomamos nos puede traer consecuencias graves a nuestra salud por muy natural que sea.

Como sucede con la medicina moderna, es importante verificar siempre las CONTRAINDICACIONES que puede tener determinado producto natural que vayamos a usar. Además cada persona es diferente y puede tener reacciones o alergias a ciertos compuestos o el uso prolongado puede traer consecuencias contraproducentes. También puede que no sea lo indicado si tenemos cierto padecimiento, por lo que hay que investigar y siempre asesorarnos con un profesional de la salud, como podría ser en este caso un dermatólogo, un médico homeópata o un médico naturista que nos asesore.

Una vez teniendo en cuenta ciertas precauciones, hay que acercarnos a la naturaleza y disfrutar de sus múltiples beneficios, muchos de los cuales han sido probados por la ciencia, por lo que en esta ocasión te hablaremos de una planta milagrosa que está al alcance de todos y puede ser de gran utilidad para embellecerte antes de ese gran día.

La sábila o Aloe Vera
Esta planta milenaria que la naturaleza nos regala tiene múltiples usos y beneficios para el cuerpo humano; especialmente para la piel ya que la hidrata y regenera gracias a sus minerales y vitaminas antioxidantes. Es originaria de Arabia y noreste de África. Es uno de los medicamentos más antiguos de los que se tiene registro ya que era usado por los griegos, romanos, egipcios y hebreos, así como por los chinos.

Su nombre científico es Aloe Vera. Llegó a América en los barcos de Cristóbal Colón, cuya tripulación le daba un uso medicinal. En México los conquistadores y jesuitas españoles se encargaron de propagarla en todo el país gracias a su fácil adaptación al clima seco y semiárido. Para darnos una idea de su gran variedad hay que decir que hay más de 180 especies del género aloe, pero la que más beneficios tiene es la ya mencionada.

Como otros productos naturales o químicos hay que probar primero si no se es alérgico a la sábila frotándola en una parte de nuestra piel, en la muñeca o los brazos. Si se va a usar en la cara experimentar en una pequeña zona del rostro. Si se siente picor o enrojecimiento, enjuagar rápidamente y ya no hacer uso de ella.

Algunos de los usos del Aloe Vera:

Para picaduras de insectos: Frotar un trozo de la pulpa en el área afectada lo más pronto posible.

Pie de Atleta: Después de lavar los pies con jabón neutro, aplicar la pulpa del aloe vera en toda la zona del pie de atleta, podemos repetir esta preparación dos veces por día. También se puede empapar una gasa con el jugo del aloe y ponerla alrededor de los pies. Dejarla toda la noche y enjuagar a la mañana siguiente. Aplicar diario hasta ver los resultados.

Relajar los pies cansados o adoloridos: Se puede hacer un masaje con el jugo del aloe o poner a remojar los pies en agua caliente y trozos de sábila.

Para reducir arrugas: Extraer la pulpa y aplicarla directamente sobre las arrugas como una mascarilla. Dejar que actué por 20 minutos y después retirarla con agua fría. Secar con una toalla sin tallar la cara. La sábila no sólo servirá para atenuar las arrugas, sino también para retrasar las líneas de expresión ya que brinda la hidratación y la suavidad que necesita la piel para mantenerse firme y joven. No aplicar directamente sobre el párpado ni en el interior ocular.